El Factor Humano, Clave para el Éxito en la Internacionalización de las Empresas

Hace algunas semanas escribía en este mismo blog sobre los cuatro activos más importantes en las empresas. Hoy quiero completar ese listado de activos imprescindibles con uno más: el equipo de personas que integran la organización.

Debido a mi formación pasada en el sector de la banca, sigo intentando estar al día de lo que ocurre en el sector financiero del país, y que por supuesto afecta de forma directa a las empresas, también a aquellas que inician procesos de internacionalización. No es ningún secreto que en España a día de hoy existe una sequía crediticia bancaria tremenda, cuyas primeras víctimas son las empresas. De ahí que canales de financiación alternativos como los angel investors o las plataformas de crowdfunding estén incrementando de forma notable su presencia en el mercado nacional. Cada vez son más las empresas que acuden a rondas de financiación con estos agentes privados en busca de los fondos necesarios para sacar adelante sus proyectos de crecimiento, internacionales o no. Pues bien, si hay algún aspecto decisivo para estos nuevos agentes en el mercado a la hora de tomar la decisión sobre si invertir o no en el proyecto que se presenta es precisamente el equipo que integra el mismo.

La internacionalización de las empresas no deja de ser un proyecto empresarial más. Y estoy totalmente de acuerdo con esta filosofía de los angel investors: el éxito o fracaso del mismo depende de las personas que integran la organización.

En primer lugar quiero señalar que la consecución de los objetivos marcados en el exterior no es tarea de una sola persona en la empresa. Es muy frecuente encontrarse con PYMEs que han decidido entrar con sus productos o servicios en otro mercado, para lo que contratan una persona (bien sea con contrato laboral o externalizando la actividad contratando a un profesional) encargada del área internacional. Sobre los hombros de esta persona recae la responsabilidad de introducir a su empresa en un mercado totalmente nuevo para el que, en muchísimas ocasiones, la empresa no está preparada para entrar. A esta persona se le exige que sepa idiomas, que tenga conocimientos sobre la legislación de los países en los que se pretende comercializar los productos de su empresa, con profundos conocimientos sobre fiscalidad y gestión aduanera, logística y transporte internacional, además que elabore campañas completas de comunicación y promoción en el nuevo mercado, que viaje,

que organice la asistencia a ferias y misiones comerciales, y un largo etcétera de tareas. Pero no sólo debe preocuparse de estos aspectos en la empresa, sino que además tiene que tener una clarísima orientación a resultados que permitan a la empresa obtener el retorno de la inversión realizada a ser posible dentro de los primeros 12 meses en los que se contrató a esa persona.

Mientras tanto, el resto de la organización compuesta por otros 5, 6, 10, 25 trabajadores o los que sean deben concentrarse en el mercado nacional. Cuando la persona encargada del resto del mundo necesita asistencia de los otros integrantes de la organización, se enfrenta, por desgracia y en la mayoría de ocasiones, a una barrera insalvable por la resistencia que presentan las otras personas a colaborar en el nuevo proyecto. Como ya os habréis imaginado, esta es la receta perfecta para el fracaso del proyecto internacional de cualquier empresa.

Tal y como comentó en uno de los asistentes a mis talleres de comercio exterior, la entrada de la empresa en otro país es equivalente a comenzar de cero una empresa. No podemos esperar el éxito de la misma en un período especialmente corto de tiempo, y mucho menos si las personas responsables no son suficientes o están poco preparadas. Al igual que hacen los angel investors, el gerente de la empresa deberá valorar si su equipo humano es el ideal para salir al exterior y preocuparse de que el cambio que supondrá para la organización no genere conflictos entre sus integrantes. Implicar a todas las personas que trabajan en la actualidad en la empresa en el nuevo proyecto es el primer paso hacia el éxito.

 

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5 Comentarios

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  2. Optimo aporte Victoria!. Coincido al 200%. Yo acostumbro decir que el primer competidor de la empresa exportadora es ….la misma empresa cuando no hay internamente una difundida cultura exportadora a todos los niveles.

    Es más difícil vender la idea de la exportacion en la empresa, que vender el producto en el exterior!
    Repito tu frase que es un perfecto resume “Implicar a todas las personas que trabajan en la actualidad en la empresa en el nuevo proyecto es el primer paso hacia el éxito.”

    Saludos
    Nicola

    • ¡Gracias Nicola! Me alegra ver que también en este tema compartimos opinión. Es muy triste ver cómo por falta de comunicación dentro de la propia organización los responsables de la internacionalización de la empresa tienen que hacer frente a obstáculos que podrían prevenirse incluso antes de presentarse. Esperemos que a medida que la cultura internacional vaya calando en las empresas, este tipo de situaciones pasen a ser la excepción, y no la regla.

      Victoria Valbuena

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